la mafia se reacomoda

Una cosa es con guitarra y otra con cajón

Publicado: 2011-11-15

Por Miguel Santillana.

Los conflictos que vemos ahora vienen de un tiempo atrás, y el problema es que el gobierno de Ollanta Humala trata de resolver este conflicto con la misma metodología que utilizaron Alejandro Toledo y Alan García, cada uno en su momento. No en vano, el señor Víctor Caballero (jefe de la Oficina de Gestión de Conflictos Sociales de la Presidencia del Consejo de Ministros) ha formado parte de varias gestiones, pero no tiene un enfoque para hacer un análisis transectorial. Esta vez, la diferencia es que los revoltosos de antes no estaban en el poder, pero todos ellos contribuyeron al triunfo de Ollanta Humala y ahora buscan cobrar el favor. Lo que no queda claro es cuáles fueron los acuerdos que tuvo Humala con cada cacique regional para acceder al poder. Ahora, que han pasado ya 90 días de gestión, queda claro que la visión que tenían ellos (quienes protestan) de Ollanta ha cambiado; él ahora es más reformista de lo que ellos quisieran, y por lo tanto se levantan, le pasan la factura.

También hay dinámicas regionales que debemos entender. Lo que los une es que votaron todos por Ollanta Humala, pero la problemática en cada región es distinta. En Cajamarca, la precipitación de las protestas en Conga se debe a que la empresa ya había iniciado la construcción de los reservorios y a que Humala, durante la campaña presidencial, fue hasta Cajamarca y habló del oro y del agua.

Lo que ocurre en Huaraz es distinto, y tiene que ver con la incapacidad del Gobierno Regional de Áncash de satisfacer las necesidades básicas de la población local con todo el canon que tiene. César Álvarez es el presidente regional con más plata, y lo que demuestra esta revuelta es que las comunidades quieren ser incluidas en la zona de influencia directa de Antamina para recibir los beneficios de la minera. Y en esto participan localidades que desde el comienzo no querían actividad minera. Es como decir: no quiero mina, pero los beneficios de la minería sí los quiero.

En Andahuaylas el tema es político: se suman varios factores como lo que ocurrió años atrás con la toma de la comisaría por parte de Antauro Humala, es una región donde hay narcotráfico, está la presencia de Michael Martínez, etc. Además, como se recuerda, el Estado, a la vez que organizaba la mesa de diálogo posterior al ‘baguazo’ de 2009, instaló la Mesa de Desarrollo de la Sierra Peruana, que incluía a Huancavelica y Apurímac. ¿En que quedó esta mesa? En 98 proyectos de inversión, pero de esto no se sabe nada, no hay resultados concretos; la población, entonces, no le cree al Estado.

Las manifestaciones de los cocaleros de Aguaytía nace en que, cuando era candidato, Humala fue a la zona y sembró coca para luego, ya en la presidencia, firmar un tratado para erradicar esos cultivos. Hay una masiva contradicción. Los cocaleros se levantan porque entienden que su candidato, quien les prometió que no pasaría lo que está pasando (la erradicación), ha transado con los gringos.

El problema de fondo es que Ollanta Humala prometió, sobre todo en su primer plan de gobierno (con el que convenció al 30% del electorado) ciertas reformas que en realidad son inviables. Él, ahora que está encima del caballo, se ha dado cuenta de que no puede cumplir lo que prometió. Esperemos que tenga los pantalones para poder decir “me equivoqué, y de ahora en adelante este es el rumbo”. Si no, el país entero se incendia.

Cada caso tiene una dinámica interna y una solución distinta.  En Huaraz, lo que yo haría es poner a César Álvarez contra la pared. Si Antamina acepta los reclamos y aporta a las comunidades que no están en la zona de influencia, mañana todas las localidades vecinas querrán lo mismo, y se tendría que reemplazar al Gobierno Regional por Antamina, lo cual no tiene ni pies ni cabeza. Respecto del tema Conga, es importante para este Gobierno que dicho proyecto minero se ejecute, además de todos los megaproyectos de este tipo. Esto permitirá tener una renta suficiente para cumplir con los programas sociales y cumplir la supuesta ‘gran transformación’. Lo mismo en Andahuaylas: yo no puedo negarme a que haya minería legal donde existe el recurso, pero el Estado debe controlar que se haga bien, porque hay la tecnología suficiente para hacerlo.

Entendamos lo siguiente: cuando se cayó el muro Berlín, se cayó no solo para la izquierda, sino para la derecha.

Sigue el debate:

Sandro Venturo: Detrás del escenario

Javier Torres: En busca de un pacto minero

Javier Diez Canseco: Zonificar para no especular

David Rivera: En busca de señales perdidas

Cecilia Blume: El principio es la autoridad

Carlos Monge: Reacción al conflicto social en torno a la minería


Escrito por

La mula

Este es el equipo de la redacción mulera.


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Mesa de debate

la divergencia del punto de vista